Bueh, quiero que mis escritos estén en la red para cuando sea un chingón escribiendo, saber como era al principio.. keee tal? ah, ya corté, por eso vuelvo a escribir.
Composición:
Mi nombre es Carlos Isaac Verdugo Aguilar, y nací en Culiacán, Sinaloa, México el 26 de enero de 1988.
Cuando estudiaba el tercer año de educación secundaria fui invitado a participar en un concurso de conocimientos académicos llamado “El Foro del Saber”, nos reunieron a mí y a otros siete estudiantes sobresalientes, y la dinámica era ir a un foro de televisión local y participar contra otras escuelas, durante dos semanas nos dieron permiso para faltar a clases y asistir a un grupo de estudio con maestros así como con otros estudiantes mayores. El concurso se basaba de cinco competidores y tres suplentes, y a pesar de que yo era muy bueno para el juego, me relegaron a ser suplente por mi conducta, indisciplina y por platicar mucho. Fue una experiencia divertida y me enseñó que no solo basta con saber las cosas, sino que se tiene que demostrar que se pueden manejar.
Cuando tenía 11 años fui con mi familia a un rancho muy grande y espacioso a treinta minutos de mi casa, fuera de la ciudad, el rancho tenía espacio para realizar muchas actividades como jugar futbol, voleybol e incluso un campo de golf pequeño. Yo y mi hermano nos decidimos por jugar golf, de lo cual el sabía poco, todo iba bien hasta que en cierta ocasión se me ocurrió pararme atrás de mi hermano antes de su tiro para molestarlo y burlarme de su mal tiro, entonces al momento de hacer el swing, me pegó en la frente con el palo de fierro, descalabrándome y causandome mucho dolor, en aquel tiempo yo usaba lentes y solo vi una mancha roja y escuché a mi mamá gritar “sangre” y después de eso mi cabeza empezó a dar vueltas, me trajeron una toalla mojada para limpiarme y nos fuimos rumbo al hospital, el hospital de la ciudad estaba a más de media hora de camino así que fuimos al del rancho mas cercano, y me tuvieron que coser la herida, con la cual no hicieron un muy buen trabajo porque me dejó una fea marca que hasta hoy en día tengo.
Desde Enero hasta Junio del 2006, yo viví en la ciudad de Detroit, Michigan, en Estados Unidos con una familia en una clase de programa de “estudiante de intercambio”, la familia estaba conformada por el papá, la mamá, la hermana mayor, el hermano mediano y la hermana menor, ellos eran amables y hospitalarios la mayor parte del tiempo, pero la historia de adolescente ocurrió cuando en Abril, los padres y las hermanas de la casa fueron a un torneo de golf en Atlanta, Georgia, y nos dejaron a mi y al hermano cuidando la casa, era un Viernes, y yo estaba dormido cuando escuché voces que gritaban mi nombre para que me despertara, era el hermano y sus amigos, que ya habían planeado hacer una fiesta en la noche con alcohol y otras sustancias, estaban acomodando los muebles y aparatos electronicos en la casa. Me dijeron que era mi fiesta y que ya habían invitado a otras personas de la escuela, yo primero me negué porque tenía miedo de que los papás se enteraran o peor aún, la policia, pero a base de presión y de no escucharme terminaron haciendo la fiesta. Tengo que admitir que la fiesta fue muy buena y divertida, a pesar de que había menores de edad bebiendo y un gran desorden y ruido. El problema vino cuando en la noche, aproximadamente a las 3 a.m. llegó el vecino que por cierto no es muy viejo ni llegó regañando, y los otros muchachos creyeron que era el papá de la casa, y huyeron. Al otro dia la casa estaba hecha un desastre, pero por suerte no apareció la policia, comenzamos a limpiar toda la casa porque no queríamos que los papás se enteraran, e hicimos un muy buen trabajo. Al día siguiente llegaron los papás y nos regañaron muy fuertemente porque el vecino los había enterado del asunto, yo nunca había sentido mas vergüenza ni ganas de volver a mi casa, me castigaron, le hablaron a mis verdaderos papás y me amenazaron con correrme de su casa, pero a fin de cuentas no lo hicieron y libré mis cinco meses en Michigan, y aprendí que odio a los gringos.
Mis aficiones actuales son muchas, comenzando por el fútbol, pasión que tengo desde hace poco más de cuatro años, empezando por mi afición al Club América, y después a todo el fútbol en general, he llegado a ver 8 horas corridas de fútbol de varios países y sigo varias ligas y partidos internacionales. Otra gran afición que tengo es la música, escucharla, mas que nada, porque no sé tocar ningun instrumento, pero conozco muchísimas canciones por letra y por sonido, he sido llamado “rockola andante” y la gente se impresiona al ver mi iPod, también puedo adivinar muchas canciones con sólo escuchar los primeros dos segundos de ellas, y conozco los nombres de muchas que otras personas no saben.
Las cosas que yo más aprecio son por ejemplo la familia, todos los valores que compartimos en mi familia, en la familia de todos mis tíos y en mi familia nuclear, yo creo que si no tuviera a mi familia no tuviera nada, los valoro mucho y ellos me han dado todo lo que tengo. También valoro mucho el respeto, lo cual obtuve de la misma familia, yo siempre respeto mucho a las mujeres y no tomo confianza muy rápido, lo cual no es por serio ni tímido, sino por respeto. Valoro mucho la inteligencia y la cultura de las personas, cuando se ve que han leído y estudiado, que se han preocupado por enriquecer su cultura viendo películas y escuchando música, y que se mantienen al día con las noticias más sobresalientes del mundo, ya sea política, deportes, tecnología o temas en general, me es muy agradable conversar con las personas.